Poco ha tardado la actriz Lindsay Lohan en saltarse a la torera la prohibición de beber alcohol y sustancias tóxicas aún teniendo el brazalete SCRAM que precisamente fue el que avisó a las autoridades de que había violado la prohibición de beber alcohol.

Parece ser que Lohan después de asistir a la gala de los Premios MTV le dio por beber y automáticamente el detector avisó de que había ingerido alcohol, con ello se dio una orden de captura para la actriz que se encuentra en libertad condicional precisamente por problemas por el alcohol.
Para librarse de entrar en la cárcel por ello, el juez de Los Ángeles encargado del caso ha doblado la cantidad de la fianza hasta los 200.000 dólares que la actriz tiene que pagar si quiere seguir estando libre y es el precio que tiene que pagar por las copas que se bebió violando la prohibición.













