Con su juventud y su talento, Taylor Swift ha sabido dar nuevos aires a un género musical, el country, que andaba sepultado en el olvido y que ha visto ventilar aceleradamente su dormitado ritmo. Y es que esta cantante de Pennsylvania ha escrito con letras de oro una nueva página en la historia de este estilo musical que sobrevive a la sombra del pop.



En 2009, se convirtió en la primera cantante country con tres canciones con más de tres millones de descargas en internet. Y, por si fuera poco, su sencillo, Love Story, se elevó a lo más alto, convirtiéndose en la canción con más descargas de la historia. Todo un logro, superado más si cabe en la reciente gala de los Grammy.



Con el permiso de Beyonce, se puede decir que Taylor Swift acaparó todo el protagonismo, al hacerse con cuatro galardones, entre ellos el más importante de estos premios (mejor álbum del año, por Fearless); además de coronarse como la Mejor Interpretación Femenina, Mejor álbum y Mejor canción de country (White Horse).



Un éxito que sabe asimilar estupendamente, junto con el hecho de encontrarse en los rankings de las mujeres más atractivas, y que ha abierto un camino aún largo por recorrer en un género que no siempre sabrá llevarla por los buenos atajos.




